Los gobiernos de derecha de Centroamérica, alineados con el imperio Norteamericano, construirán su “propia” refinería
GRACILIANO SERRANO
Recientemente en República Dominicana se realizó la segunda Cumbre de la Iniciativa Energética Mesoamericana, con la presencia de México, Colombia, República Dominicana, Guatemala, Belice, Costa Rica, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua y Panamá. Liderizado por el ultraderechista Vicente Fox, quien se presentó como el “bueno” del negocio al ofrecer el petróleo mejicano, para ser refinado y en “beneficio” de los países alineados a los tratados de libre comercio con USA. Fox, el promotor de la privatización de PEMEX, había indicado que esta refinería sería “la inversión más importante en el istmo, después del Canal de Panamá” (El Universal, Venezuela 04/06/06). Lo acompañó, como invitado especial, el presidente reelecto de Colombia, para celebrar la alianza energética del “Eje del Bien”. Aunque Álvaro Uribe no se atrevió a proponer ningún suministro de petróleo, pues sabe la crisis energética que se le viene en los próximos años al estado neogranadino.
En esta conclave energética, en el mismo momento que se realizaba la reunión de la OPEP en Caracas, estaban poniéndose de acuerdo para la construcción de una refinería con Petróleo pesado mejicano para 360 mil barriles por día, más el volumen de petróleo aportado por los socios, y una inversión cercana a los 6.5 millardos de dólares. Esta cumbre tenía como meta, tal como lo indicó el presidente de Guatemala, Oscar Berger, al decir que “el principal objetivo de hoy es la elección de la sede de la refinería” (La Jornada, México 04/06/06). Sin embargo, no llegaron a un acuerdo y se les aguó la fiesta. El propio presidente de Guatemala, en un tono de disgusto, mencionó que “sentimos como que están evadiendo algunas responsabilidades”, pues él ya tenía la propuesta de los inversionistas y la donación del terreno. Tenían la sede para este megaproyecto: Puerto Quetzál en Guatemala, y como segunda opción Puerto Armuelles en Panamá.
En lo que sí quedaron todos de acuerdo, fue en que la localización de la refinería será “técnica” y no política. Dejaron en manos de las transnacionales del petróleo la decisión final, tal como reseña el New York Times (03-06-06): “Se espera que el proyecto de la refinería sea financiado por los inversionistas privados… Esos inversionistas elegirán la localización de la refinería según los términos de un acuerdo firmado”.
Esta refinería es parte de un plan de energía que incluye la construcción de una planta de liquefacción de gas natural, de una presa hidroeléctrica y un gasoducto de México a Panamá; este último conocido como “Plan Puebla Panamá”.
Pero, ¿cuál son las verdaderas intenciones de la construcción de esta refinería para petróleo pesado?
Para esto hay a puntualizar algunos datos importantes, con la intención de analizar los verdaderos intereses de la iniciativa imperialista de refinación de petróleo en Mesoamérica, y el plan energético de México hasta Panamá:
1.- Wall Street Journal, ya había anunciado hace meses cuáles eran los planes de las transnacionales, quienes proponían la construcción de una refinería de 255.000 b/d en la costa atlántica y una refinería de 360.000 b/d en la costa pacífica de Panamá o de Guatemala. Petróleos Mexicanos proporcionaría 230.000 b/d del petróleo crudo a la refinería propuesta, Guatemala 17.000 b/d, y Belice proveerá 8.000 b/d, y el resto los “inversionistas”. La refinería proveería productos a precios “descontados” para “satisfacer” el mercado regional y el resto para exportar.
2.- Sin embargo hay que puntualizar que las reservas probadas de petróleo crudo en México han caído en un 52 % durante los 5 años del gobierno de Fox, descendiendo de un volumen de 34 mil 104 millones de barriles en el 2000 a 16 mil 470 millones de barriles al cierre de 2005. El director general de Petróleos Mexicanos (PEMEX) ha estimando que al ritmo actual de explotación de 3.4 millones de b/d, las reservas probadas tendrán una duración de sólo 10 años (La Jornada 17/03/06), aunque se espera conseguir más petróleos en aguas profundas del golfo de México.
3.- Resulta interesante que la refinería que va a ser construida por las trasnacionales del petróleo en Panamá y Honduras estén en la costa del pacífico, y la “fuente mejicana” está en el golfo de México, en el Atlántico. No será que una refinería como esta serviría para refinar petróleo pesado y llevarlo a la costa oeste de los Estados Unidos.
4.- Esto parece ser un plan del gobierno de Bush y el imperialismo para tener unas nuevas refinerías en países controlados por los USA, como Guatemala y Panamá, cerca del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos. Actuando como dueños los grandes pulpos de las compañías Chevron- Texaco, Shell, BP, etc. Sin problemas para lidiar con los permisos ambientales y bajo las condiciones de explotación o “maquila” de los trabajadores de estas refinerías en Centroamérica.
5.- Estas refinerías estarían muy cerca de la mayor reserva de crudo de petróleo pesado, como es la Faja Petrolífera del Orinoco y las reservas de gas del la parte oriental de Venezuela. En caso de una arremetida sobre Venezuela, tendrían donde refinar el petróleo.
6.- Es de preguntarse, quién va a poner esta cantidad de dinero para construir las refinerías. La situación económica de estos países no da para hacer esta inversión.
7.- Nos preguntaríamos, si es verdad que el gobierno de México y sus compinches las trasnacionales del petróleo quieren ayudar a países pobres de centro América, porque no le dan el descuento de 8 dólares que proponen, en la producción actual de las refinerías existentes. O por que no construyen la refinería en el propio México, si es el que va a poner cerca del 90 de la producción. No será para evadir la combatividad de los trabajadores petroleros mejicanos y el pueblo.
Ante esto es necesario que la clase obrera Latinoamérica, en especial los trabajadores petroleros, debemos entender que las reivindicaciones y las luchas pasan por tener una estrategia para luchar contra las transnacionales y el imperialismo. No caer en ilusiones, que gobiernos nacionalistas burgueses van a defender los intereses de la clase trabajadora y el pueblo. Sólo el control de las reservas energéticas bajo control obrero, permitirán el uso equitativo, solidario y con sentido de conservación.
Por la nacionalización petrolera en todo Latinoamérica.
Construyamos la asociación de Trabajadores Petroleros de Latinoamérica.
Fuera los yanquis de México, no a la privatización de PEMEX.
Control obrero de las refinerías y la industria petrolera.