¿CUÁL ES EL PAPEL QUE DEBEN DE JUGAR LOS TRABADORES CON LA NACIONALIZACIÓN DE TERNIUM-SIDOR?
El contrato colectivo de los trabajadores de SIDOR continuaba en el limbo mientras debía esperarse la resuelta notificación que del mismo haría el propio Chavez el 1ero. de Mayo según comentarios expresados por el propio presidente de SUTISS, Acarigua Rodriguez, el jueves 30 de abril a la asamblea de los trabajadores de SIDOR autoconvocada por ellos mismos. Extraña actitud que hubiera significado ignorar a los propios trabajadores de Sidor para que en asamblea avalaran o no la aprobación de su contrato colectivo. Estas intensiones con que pretende colocarse Chavez como el Cid Campeador de las luchas de los sidoristas, desdibujan los reclamos de estos en movilización luego de 15 meses de arduo enfrentamiento con la patronal trasnacional, más cuando contó con el apoyo del gobierno por boca de su ex ministro estrella del trabajo Ramón Rivero. Para los trabajadores en esa asamblea, el afán de manifestarse Chavez de dirimir él los conflictos laborales, sólo era una expresión mediática sí previamente no se hacía pública la oferta definitiva del contrato colectivo para que ellos pudieran decidir su conformidad.
Los trabajadores de SIDOR aún tienen pendiente la tarea de que la ¨nacionalización” definitiva de TERNIUM no se convierta en una nueva oportunidad para que esta obtenga un lucro. Durante 10 años de privatización, TERNIUM recibió bajo condiciones de ganga materias primas y otros insumos; se le permitió durante dos oportunidades la renegociación de su deuda con el estado en condiciones harto favorables; se le permitió subcontratar en condiciones de súper explotación a una cantidad de trabajadores sin los beneficios del contrato colectivo, y cercana en número a la que mantenía la SIDOR pública; desde el propio gobierno sus directores designados se hicieron la vista gorda de los desafueros que cometían (uno de ellos, por cierto, es el viceministro del MIBAN, Iván Hernández, quién coordinó la discusión del contrato colectivo luego del anuncio de nacionalización); de igual modo se les facilitó el hecho de no solventar los pasivos ambientales para que lo resolvieran a muy largo plazo; que contaran con la disposición de desmontar plantas que no fueran de su conveniencia y llevándoselas a donde sí les conviniera; tuvieron la conformidad de escamotear derechos adquiridos a sus propios trabajadores como el reparto de utilidades líquidas, los aumentos por méritos, o el cálculo de sus prestaciones apartándose de la propia legalidad laboral burguesa aún vigente.
Luego de las expectativas no concretadas ni el 30 de abril ni el 1ero. de mayo, en reunión con Chavez en Miraflores el martes 6 de mayo, el comité ejecutivo de SUTISS y delegados departamentales agrupados en el comité de conflicto lograron el acuerdo de firma para los siguientes días del contrato colectivo en la forma y manera acordada hasta ese momento (BsF. 33,00 de aumento a la firma, 10% de incremento por méritos a julio de 2008, BsF. 10,00 para noviembre de 2008 entre otros) y la cancelación en esa misma semana de BsF. 35.000,00 como bono por el retraso de 15 meses en aprobarse la convención colectiva.
En los acuerdos alcanzados la cláusula 97, la que tiene que ver con la extensión de los beneficios del contrato colectivo a los trabajadores subcontratados, no manifestó modificación alguna con el texto original propuesto por SUTISS. Si varió en todo caso el alcance al número de trabajadores amparados. De 650 iniciales, se extendió en un primer acuerdo a 800, para luego ser extendido a casi 1.000 trabajadores. Adicionalmente se aceptó que fueran absorbidos como nómina fija de SIDOR. La ausencia de comentario alguno a los restantes 8.000 trabajadores subcontratados salvo las promesas de evaluación futura de su situación, además del manejo oportunista de su pase inmediato a la nómina fija de SIDOR planteadas por los sectores sindicales de UNT más afectos al propio gobierno (FSBT del extinto ministro del trabajo Rivero y CTR de la Máspero) y uno de los miembros del comité ejecutivo de SUTISS (Juan Valor), provocó la paralización continua de estos trabajadores desde el miércoles 7 hasta el viernes 9, inclusive con la toma de la sede del sindicato dentro del propio SIDOR. El reclamo justo de los tercerizados de disponer de beneficios similares del contrato colectivo no contó con una posición de principios clasista por parte de SUTISS que la avalase, más aún sabiendo estos que las conquistas logradas, contrato y nacionalización, fueron como consecuencia de la movilización conjunta de los trabajadores fijos y tercerizados de SIDOR. El sencillo planteamiento clasista de la homologación de los beneficios del contrato por parte de las contratas a sus trabajadores, o al menos el disfrute de un salario global equivalente al de los fijos de SIDOR, nunca fue planteado por SUTISS ni por ninguna de sus corrientes.
El lunes 12 de mayo, con bombos y platillos y desde las instalaciones de una de sus plantas emblemáticas, donde la presencia de un nutrido grupo de aduladores y malvivientes integraban las primeras filas de los invitados, incluyendo precisa y conveniente al gobernador que dio la orden de reprimir y cazar a los dirigentes sindicales y a los trabajadores sidoristas que estaban también presentes ahí, fueron firmados el decreto de nacionalización y el contrato colectivo 2008 – 2009. Los sinsabores del intervencionismo gubernamental a través del abiertamente propatronal y protrasnacional exministro Rivero y el reclamo por los tercerizados de ser tomados en cuenta, convenientemente no convocados a laborar ese día, parecieron esfumarse de un plumazo con el acto “nacionalizador” de SIDOR, muy a pesar que el propio Chavez les ratificara “No acepto manipulaciones ni chantajes de ningún tipo, ...” o “...no vengan a pedirme en un día lo que no se logró en diez años.”. El mensaje no pudo ser más claro, yo, Chavez, soy el que da pero también el que quita.
¿Fue realmente nacionalizada SIDOR? En el decreto de nacionalización en su artículo 6º se convoca a TERNIUM – TECHINT a “... acordar los términos y condiciones de la posible participación accionaria en las nuevas empresas del Estado.”. En el artículo 7º se les integra en “...una Comisión Técnica, compuesta por representantes del Estado y el sector privado involucrado, a los fines de acordar el justiprecio, ...”. En el artículo 8º se ratifica que en caso no llegarse a acuerdo en el justiprecio “... en ningún caso se tomarán en cuenta ni el lucro cesante ni los daños indirectos.” solamente. Qué nacionalización puede ser esa donde se les invita a TERNIUM – TECHINT a seguir participando accionariamente en SIDOR; bajo un acuerdo de integrar hasta 60 días prorrogables una comisión técnica donde no aparecen los trabajadores de SIDOR representados formalmente y menos escogidos por los propios trabajadores; y donde el precio accionario en última instancia que no se formalice el acuerdo, no queda expresamente ratificado el descuento de las tropelías laborales y ambientales que durante 10 años de capitalismo desaforado y súper explotador TERNIUM – TECHINT cometió contra los trabajadores fijos y tercerizados de SIDOR y contra las prerrogativas ambientales a que estaba obligada a atender.
Con SIDOR, ahora con mayor razón, únicamente son sus trabajadores los que en última instancia pueden decidir cuando proceder a cerrar cualquier negociación. Precisamente han sido ellos los que en carne propia vivieron la acción voraz de los desmanes del capitalismo. La firma definitiva de su contrato colectivo no puede estar supeditada a un salvataje de última hora de los capitales de la burguesía trasnacional representada en TERNIUM – TECHINT para quedar bien con dios y con el diablo. La oportunidad que se les presenta a los trabajadores sidoristas es de oro. Las manifiestas acciones de control obrero sobre la producción con sus comités de empresa los coloca en una posición franca de poder frente al menudeo burdo desde el gobierno por tratar de alcanzar un acuerdo honorable con el pulpo que es la base de apoyo burgués al gobierno de su amiga Cristina K. Pero para que esto pueda tener condiciones de realidad, los trabajadores de SIDOR deben asumir ellos la decisión final del cierre de la negociación, y no pueden permitir de ningún modo que una decisión de este tipo se tome a sus espaldas.
Los trabajadores de SIDOR han colocado en el tapete su rol en la lucha de clases en nuestro país. Claramente se manifiestan por ser ellos los que desean imponerse sobre quienes los explotan, y no precisamente para dejarse avasallar por un nuevo patrono, esta vez, de carácter nacional. El papel político del proletariado venezolano ha dejado de ser irrelevante ante la actitud que han asumido los trabajadores de SIDOR. Ese es el accionar que hay que replicar en cada fábrica o empresa de forma que sus acciones colectivas estén signados por su autonomía frente a las imposiciones desde el gobierno, y de independencia de clase frente a quienes los explotan. Para que este papel político tenga éxito, los trabajadores deben convocar un congreso obrero que levante claramente en su programa de luchas los objetivos y métodos de la política de industrialización y administración del país, movilizando a la población desocupada y a las mayorías oprimidas del país. Ese es el socialismo que debe ser. Este congreso debe ser la chispa que irradie a que la UNT se democratice desde las bases de sus trabajadores y se convierta en la central autónoma e independiente que reclaman todos ellos.
VIVA EL CONTROL OBRERO SOBRE LA PRODUCCIÖN EN SIDOR.
NI UN CÉNTIMO A TERNIUM – TECHINT, MENOS QUE MANTEGA PARTICIPACIÓN EN LA SIDOR NACIONALIZADA.
LOS TRABAJADORES DE SIDOR DEBEN TENER LA ÚLTIMA PALABRA EN CUALQUIER ACUERDO QUE SE CONCRETE CON TERNIUM – TECHINT.
POR UN CONGRESO OBRERO QUE CONCRETE EL PROGRAMA DE LUCHAS POR EL SOCIALISMO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS EN FUNCIÓN DE LOS INTERESES NACIONALES.
POR UN GOBIERNO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR.