La OEA sigue siendo el ministerio de las colonias de USA
En la reunión de la OEA, que se realizó el martes 4, los diplomáticos se agotaron en argucias jurídicas El día 8 en la cumbre en República Dominicana, se demostró que la finalidad fundamental de sus protagonistas es aislar a Venezuela bajo la cobertura de una discusión limitada a un conflicto territorial entre Colombia y Ecuador, ninguna condena al genocidio.
Es que toda la cuestión es Venezuela, por un lado, un proceso de avance de las luchas y por el otro, Colombia, el avance de los gobiernos criminales de Israel y USA y de la derecha latinoamericana, lo demás es una cortina de humo.
La masacre y la acción general del imperialismo yanqui y la mafia colombiana apuntan, por un lado, a desestabilizar al gobierno de Chávez. Otros actores, como Lula, buscan la acción en forma coordinada y ‘democrática’, para continuar su dominio hasta donde se los permite el imperio.
La crisis internacional que se ha abierto consiste, por sobre todo, en una internacionalización de las crisis políticas internas en los países andinos y de sus procesos revolucionarios en unas regiones y contrarrevolucionarios en otros. La tarea más elemental para la defensa de Venezuela contra una agresión que no sería de Colombia, en si misma, sino del imperialismo, es el armamento de los trabajadores y de las masas de Venezuela junto a la confraternización y la unidad política de los obreros y campesinos de la región andina; por el desmantelamiento del Estado paramilitar y narcotraficante de Colombia para la expulsión del Comando sur de América Latina; y de los servicios secretos de Israel en Colombia, como a los convenios militares firmados por los dos países. Los parlamentos del Mercosur no deben ratificar el acuerdo de libre comercio con Israel.
Abajo el gobierno masacrador, por el intercambio humanitario.
Para alcanzarlo es necesaria la acción común de los obreros y campesinos de América Latina (en primer lugar de ¡la gran Colombia! – Venezuela, Colombia, Ecuador), y su completa independencia política.
La clase obrera se tiene que organizar políticamente en cada país del continente para luchar por un gobierno de trabajadores y la unidad socialista de América Latina