El gobierno se alineó claramente con la patronal
Está en juego el derecho efectivo que tienen los sindicatos de ir a la huelga
Desde el 29 de febrero, al vencer los plazos legales, Sutiss debía declarar la huelga luego de tantas veces discutida, aprobada y confirmada por los trabajadores, pero la dirección sindical decidió esperar a las negociaciones. Durante el mes de Febrero, la decisión de los trabajadores era la de esperar las 120 horas para irse a la huelga, luego de rechazar el arbitraje del ministerio. El cambio fue peor al aceptar el comité ejecutivo de Sutiss esta comisión interventora. A partir de ese momento los trabajadores reiteradamente han tratado de ir por sus propios caminos, sobre todo empujando a la directiva sindical. El Martes 04 de Marzo fueron a reclamar a la CVG por resultados concretos de la CAN para conseguirse a la Guardia Nacional y ser reprimidos. El Jueves 6 de Marzo un turno decidió pararse en el interior de la empresa en sus lugares de trabajo como medida de presión, siendo apoyados por los otros dos siguientes durante 24 horas. Luego, el fin de semana, se debatió paralizar por otras 48 horas si para el miércoles 12 de marzo la CAN no emitía propuestas concretas a los trabajadores pero sin abandonarla. Esta fue la posición de Acarigua Rodriguez; la de Meléndez era de 72. Ante la ausencia de nuevas propuestas por los patronos (la trasnacional Ternium y el estado venezolano cuentan con el 80% de las acciones mientras el 20% restante está en manos de los trabajadores activos, retirados y jubilados) y el rechazo tanto del ministro del trabajo como del gobernador del estado Bolívar a seguir participando en una mesa donde los representantes de los trabajadores no quieren aceptar la propuesta patronal, los trabajadores al querer ir mas allá, aprobaron con una nueva propuesta de Acarigua las 80 horas de paralización de Sidor. En el interim de todo ese tiempo los directivos sindicales han declarado y sacado comunicados dejando entrever un acuerdo con la empresa, apaciguando las consignas por las cuales se lucha para imponer el convenio.
El gobierno quiere quebrar el conflicto a toda costa.
Esta Comisión de Alto Nivel Patronal, para nosotros CANP, es un arbitraje estatal que quiere neutralizar el derecho de huelga y liquidar cualquier tendencia a la movilización independiente de la clase obrera.
Inclusive a veces, quiere demostrar su impotencia ante los empresarios, a confesión de parte dice el dicho, como cuando la Diputada Morella Cordero, comisionada por el gobernador de Bolívar, responsabiliza a Sidor de jugar al golpe lento (Ciudad Bolívar, 05 Mar. ABN). “No hay intención de Sidor de aumentar el salario en un nivel justo ni de pagar las vacaciones a salario normal o dar días de salario por vacaciones, por lo que los trabajadores se sienten burlados”. Para la diputada, tan prudente ella, la radicalidad de los trabajadores de Sidor “son el producto del juego intransigente que viene desarrollando esa directiva para no llegar a ningún acuerdo con el sindicato”.
Es lamentable la ilusión en centrar los objetivos a una comisión donde los patrones son mayoría evidente. La también llamada “Mesa de Alto Nivel” no se deslinda de la política patronal. Su posición es imponerse a los trabajadores. La trampa de un referendo donde se vota la propuesta de ellos, no la de los trabajadores, la vocean como un ejemplo de democracia, puras patrañas con la complicidad por omisión de la directiva de Sutiss. Las acciones de calle son iniciativas de los trabajadores que están sobrepasando a la dirigencia sindical la cual esperaba salir adelante en las negociaciones con una CANP, comisión de alto nivel patronal.
La salida para evitar, esto es que se haga necesario para los trabajadores un comité de conflicto, donde se sientan representados para poder afrontar y organizarse de acuerdo a sus decisiones, que sea producto de la elección democrática de los propios trabajadores y no ser furgón de cola de una directiva que ha tenido muchas debilidades por sus ilusiones con los patronos y sus comisionados. En la actualidad el comité ejecutivo de Sutiss alega que ya hay varios comités, todos a la cola de la directiva sindical en sus designios en vez de plantearse el comité de conflicto como una dirección ampliada postulada y revocable por los propios trabajadores
Algunos datos qué manejar.
Ternium Sidor en el 2004 produjo 3,42 millones de toneladas, un récord histórico para ese año, con 382,8 millones dólares de ganancias. Actualmente produce 4,5 millones de toneladas anuales de acero líquido (Reuters 14/02/2008). Las acciones de Ternium (ADR) que se cotizan en la bolsa de valores de Nueva York para febrero habían aumentado su valor en 100% en una año. La última vez que los trabajadores de Sidor recibieron un aumento de BsF 2,00 fue hace 14 meses, sin embargo la inflación de 2006 fue de 18% y la de 2007 fue de 22%. Entre enero y febrero de este año va un acumulado de casi 9%. La inflación, de la cual los trabajadores no tienen la mínima culpa, golpea los bolsillos de los trabajadores y convierte los salarios en miseria. Un trabajador sidorista con pago quincenal con 15 o más años de antigüedad en la empresa cobra BsF 1,375,00 sin considerar los descuentos. La Ley Orgánica del Trabajo establece que el salario base para el cálculo de horas extras, bono nocturno y vacaciones debe ser el salario normal percibido en el mes inmediatamente anterior, en Sidor todos estos conceptos se pagan a salario básico. La misma LOT establece que el pago de las utilidades debe hacerse en función de las remuneraciones salariales percibidas en el año, en Sidor se pagan a salario, adivinen, básico. De nuevo la LOT establece que a igual trabajo igual salario. 9000 trabajadores subcontratados por 300 contratistas afiliadas a ACES, Alianza de Cooperación Empresarial Siderúrgica, burguesía “nacional” entregada a la trasnacional Ternium bajo la plena aceptación del poder foráneo, que laboran en igualdad de condiciones que los amparados por el contrato colectivo en pugna, reciben salarios cercanos o iguales al mínimo con violaciones adicionales como el desconocimiento de la antigüedad al ser liquidados anualmente.
La patronal (la de la trasnacional y la del estado) alegan que lo que exigen los trabajadores acabarían con la utilidad que genera la empresa porque haría excesivo el aumento de los costos. Nosotros decimos, y los obreros lo saben, que no se trata que las cláusulas que estamos peleando “tengan elevados costos para la empresa”. Nuestro problema no es defender los costos de la empresa, sino nuestros costos, es decir nuestra familia y nuestra vida. Para nadie es un secreto las mil millonarias ganancias que Ternium se ha embolsillado a costa de los trabajadores fijos y contratados de Sidor. Esto es, de la plusvalía extraída a la explotación de los trabajadores. A los trabajadores les importa lo más mínimo que esa plusvalía se les reduzca a los patronos, por el contrario sí les importa disponer de un salario digno con el cual vivir con su familia. Para Marx y para nosotros la plusvalía es el trabajo no pagado, nosotros somos los creadores del valor, a transformar la materia prima con las maquinas que operamos en una mercancía, la labor del patrón y sus empleados de confianza y sus leyes es convertirnos en una pieza (mercancía) mas, al cual se le paga por usar su fuerza de trabajo un salario mínimo, a eso se le llama explotación.
La lucha de los trabajadores de Sidor muestra que sólo es con la movilización y con sus herramientas tradicionales de lucha, el paro y la huelga, como pueden arrancar de sus patronos los derechos violentados. Cualquier victoria que logren los propios trabajadores de Sidor en evitar la imposición y la regimentación de su organización de clase autónoma e independiente, representará una victoria de cada uno de los explotados de nuestro país al hacerles ver que es con la movilización como se conquistan derechos similares. Para tal fin es necesario que como trabajador te organices por la defensa de los intereses de los que laboran vendiendo su fuerza por un salario, pelear por la escala móvil de salarios y mejores condiciones de trabajo. Se trata de la democratización de las decisiones de los trabajadores en su propia organización de clase.
POR UN COMITÉ DE CONFLICTO POSTULADO Y REVOCABLE POR LOS PROPIOS TRABAJADORES
SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE SIDOR