La crisis capitalista mundial, se expresa a través de un lente sangriento en Colombia
Graciliano Serrano
El papel de Colombia en el contexto latinoamericano, como un instrumento del imperialismo norteamericano, se mueve en un mar de contradicciones entre los intereses de los Estados Unidos, el negocio del narcotráfico, la extorsión y las fuerzas internas de la burguesía nacional y la "izquierda democratizante" que tratan de desviar las crecientes luchas de los trabajadores, campesinos e indígenas cada vez sometidos a la represión. Actuando, el gobierno de Uribe con el "redimensionamiento" del Plan Colombia, como punta de la lanza imperialista contra Venezuela, Ecuador, Brasil, Perú y Bolivia.
Adicionalmente, la crisis económica y energética comienza a aflorar con mucha mas fuerza después de las elecciones donde se ratificó a Álvaro Uribe como presidente, expresión de la crisis capitalista mundial. Todo esto asociado a las crecientes movilizaciones de los trabajadores, campesinos e indígenas, a pesar del terrorismo de estado, apalancado con dinero y fuerzas norteamericanas. La crisis política de Colombia en los meses venideros es la expresión de la concentración de la riqueza en manos de la oligarquía terrateniente, la burguesía nacional y las transnacionales con su aparato militar y paramilitar, en contraposición a la pobreza y la miseria social. Esta se expresa por la anarquía económica y financiera actual, endulzada con el narcotráfico. La acentuación de la crisis agraria, se exacerbará por el tratado de libre comercio, en proceso de firma por parte Colombia y los Estados Unidos. Aunado a la rapiña desatada después de las elecciones por el control de territorio, el manejo del narconegocios por parte de los grupos que apoyan a Uribe y los diferentes frentes de los paramilitares, entrelazado con los problemas económicos, los 2 millones de desplazados y el aumento del negocio del narcotráfico.
En este sentido es pertinente destacar algunos elementos del complejo análisis que se necesita hacer de la realidad política y económica de Colombia: 1.- La situación política muestra a través de los resultados electorales, que Álvaro Uribe con toda su maquinaria paramilitar y el ejercito, controlando las elecciones por medio de la violencia generalizada, el chantaje, la corrupción, el soborno, el asesinato de dirigentes populares y la falta de garantías para votar, sólo sacó 7.4 millones de votos, y donde 14.6 millones de votantes no fueron a sufragar. La abstención creció de 48.4 % en el 2002 a 54.9% en el 2006, lo que representa que Uribe obtuviera sólo el 27.5 % de los votantes del país (Inter Press Service, 29/05/2006). Tal como indica The Economist (01/06/2006), ahora le toca "la parte dura", tras el repunte del frente populista "Polo Democrático", quienes consiguieron el 22% de los votos escrutados; la mayor votación de la "izquierda" en la historia de Colombia.
El Polo Democrático corresponde a la "izquierda democratizante", que promueve una lucha contra el neoliberalismo y una fuerte tendencia al nacionalismo, preservando el régimen capitalista. Tal como lo indican sus estatutos del Polo Democrático Independiente, en su artículo 2: "El Polo Democrático Independiente, PDI, es un Partido político democrático y pluralista, de izquierda democrática… defiende la vida y condena y rechaza todas las formas de violencia, garantizando el pleno ejercicio de los derechos humanos consagrados y definidos en la declaración de la Organización de las Naciones Unidas, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la Constitución Política" (Estatutos del PDI 4/08/2005). Esta agrupación de la izquierda se verá como un obstáculo para el movimiento revolucionario, y jugará un papel salvador del conflicto interno de Colombia, a medida que se desarrolle la crisis política y económica en los meses venideros. En la actualidad el PDI se mueve en la burocracia parlamentaria y el estamento gubernamental, abandonando una lucha frontal contra los asesinatos de dirigentes sindicales y se pone al margen de las luchas de los campesinos e indígenas, quienes se exponen cada día más a las contradicciones de la crisis capitalista que penetra con más violencia desde el gobierno y los paramilitares.
Por otra parte la guerrilla, quien se mantiene financieramente a través del mundo del "impuesto" revolucionario, del negocio del narcotráfico y otros, reproduce en sus territorios ocupados la opresión capitalista y los sistemas semifeudales. En algunos casos, actúa como garante de las relaciones de explotación en las áreas campesinas, protegiendo a los carteles y dueños de los cultivos.
La lucha de los grupos guerrilleros, que comenzó como producto de la autodefensa, con ribetes estalinistas, en la actualidad presenta como alternativa la "paz", en el marco del estado burgués, tal como lo describe uno se sus comandantes: "En lo inmediato nosotros estamos trabajando por la construcción de un nuevo gobierno de amplia coalición, que permita abrir los cauces de una democracia real en el país y para ello hemos convocado a los sectores políticos más diversos, a liberales, a conservadores, al clero católico, a los gremios económicos del país, a los sectores de la intelectualidad, a los obreros, a los campesinos, a las minorías étnicas, a hombres y mujeres del mundo de la cultura. El objetivo es parar la guerra" (Rebelión 7/04/2004).
2.- En el negocio de la drogas interviene parte de la burguesía nacional colombiana, el ejercito y el gobierno, quedándose con la gran tajada en la comercialización y el manejo de los dólares. Dejando la producción primaria a grupos mafiosos, los paramilitares y la guerrilla, es un sistema de explotación capitalista y semifeudal, bajo un régimen de terror. Según la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen (UNODC, 2006 report), los campesinos cocaleros en Colombia alcanzan 68.600 familias, con ingresos por debajo del promedio del PIB por persona, perteneciendo a la parte económicamente más pobre de la población. La producción que refiere la UNODC coincide en cantidad con el reporte de abril 2006 de la Oficina de Políticas y Control de Drogas de la Casa Blanca, la cual mostró que el área de siembra de coca en Colombia se disparó en un 26% entre el 2004 y el 2005, expandiéndose sobre el terreno en 6.000 hectáreas (The New Herald, 20/06/2006), aunque se cree que al aumento es de 30.000 hectáreas (El Tiempo 27/06/2006), alcanzando una producción por encima de las 640 toneladas.
Otro elemento importante es el precio del gramo de cocaína ("Street price"), que ha pasado de 86 a 103.7 US$/gr, de acuerdo con la UNODC, haciéndose más rentable el negocio. Todo este comercio es de grandes magnitudes, sólo basta multiplicar las 640 toneladas que produce Colombia por el precio actual. Para el 2003 The Economist (29/12/2006) estimaba que el valor de la cocaína procesada y de otras drogas ilícitas excedía los 5.000 millones de dólares al año, estimando que solamente una mitad de esta cantidad vuelve con eficacia al país, representando cerca de 2.0-2.5% del PIB de un año. Este dinero está asociado al contrabando y el sistema financiero alimentado con los narcodólares. En la actualidad, la cifra de divisas que entra a Colombia (relacionado con el narcotráfico), después de todo el comercio, se elevó a un volumen cercano a los 3.100 millones de dólares (Colprensa, 02/02/2006), que representa el doble de las exportaciones colombianas de café en época de bonanza, o cuatro veces las exportaciones de flores.
3.- La guerra de interna de los paramilitares "desmovilizados", también comienza a hacer agua. Los asesinatos internos para controlar el negocio se expresa en grandes matanzas. El diario El Tiempo (05/07/200) reporta que "Ocho asesinatos en Tierralta llevaron a Salvatore Mancuso (el máximo jefe del ‘Bloque Norte’ de las autodefensas) a pedir la intervención del presidente Álvaro Uribe….. a pesar de la aparente desarticulación, la red sicarial… ha seguido operando con ‘paras’ desmovilizados". Numerosos asesinatos se han producido y donde hay combinación del ejercito y los paramilitares. Estos últimos, después de la masiva narcofinanciación de la campaña de Uribe, vienen a buscar la parte del reparto, bajo las alas de la "desmovilización", con el apoyo de los Estados Unidos y la mirada "extraviada" de la Unión Europea.
En este mismo orden de ideas, las FARC y el ELN han entrado en conflicto por áreas al sur-oeste de Colombia, lo que ha motivado comunicados públicos. El ELN declaró que "El Comando Central lamenta el grave enfrentamiento fratricida, en que están enredadas las dos fuerzas guerrilleras en Arauca….reafirmamos y seguirá la orden de no agresión a los demás revolucionarios, lo que no impide que ejerzamos la legitima defensa, si somos agredidos" (Revista Insurrección, órgano informativo del ELN, 18/05/2006).
4.- La situación petrolera colombiana ha entrado en un franco deterioro. Aunado con las políticas de derecha del gobierno de Uribe y la privatización acelerada de ECOPETROL (estatal petrolera). Al cierre del año 2005 Colombia produjo 526 mil barriles diarios, contra los 830 mil b/d que producía en el año 1999, lo que representa una caída del 36.6%. El departamento de Energía de los Estados Unidos ha indicado que esto se debe a la carencia de descubrimiento de nuevas reservas. De este petróleo, 156 mil b/d son exportados a los Estados Unidos. Cabe destacar que la capacidad de refinación de Colombia son 285.900 b/d (El Universal, Caracas, 02/07/2006). Colombia "ha visto disminuir sus reservas petroleras y tiene como fecha límite de autoabastecimiento el año 2011" (El Tiempo, 08/07/2006). 5.- La situación de la economía colombiana va en franco deterioro. El Gobierno había pronosticado que para el 2006 habría una devaluación de 2.2%, pero en seis meses ya completa 14.17%, lo que muestra el comienzo del desagüe de dólares. "Los demandantes de dólares son los inversionistas extranjeros, que están sacando su plata del país" (El Tiempo 23/06/2006). La bolsa de valores Colombia tiene un comportamiento similar, en los que va de año ha caído 21.14%. La construcción ha disminuido en 4.8% al comparar el primer trimestre del 2006 con el último del 2005; uno de los rubros más importantes de Colombia, el café, cayó en un 14.2%, respecto al primer trimestre del 2005 (El Tiempo 23/07/2006). El déficit fiscal alcanzó el 5% del PIB y la deuda interna y externa se hace ya insoportable (El Tiempo 22/07/2006).
6.- Las acciones criminales del gobierno de Uribe contra los trabajadores debe ser asumida por los trabajadores latinoamericanos como propia. ¡Contra la política de Estados Unidos y su régimen fascista de Colombia! En Colombia asesinan a más dirigentes sindicales que otro país en el mundo, y peor aún, en el 2005 asesinaron la suma total de todos los países juntos. Más de 4.000 sindicalistas han sido asesinados desde los años ochenta; en el 2004 asesinaron a 94 activistas de los sindicatos colombianos (Washington Post 14/06/2006). El sindicato de trabajadores de hospitales ha registrado 111 miembros asesinados desde 2001, según lo denunció el mismo John J. Sweeney (AFL-CIO) del sindicato de los Estados Unidos, en la reciente visita del presidente de Colombia a Estados Unidos; a lo que el presidente Uribe calificó de informe "desactualizado" (La Opinión Digital, Los Ángeles 14/07/2006).
7.- A pesar de la represión, los trabajadores y el pueblo colombiano se movilizan, peleando contra las fumigaciones con el herbicida glifosato que el gobierno a través del Plan Colombia realiza en las plantaciones y fuentes de agua. Se efectúan movilizaciones y piquetes contra el TLC, haciendo cortes de ruta y enfrentándose a los policías y el ejército. Ya las movilizaciones fuertes en el Valle del Cauca han dejado campesinos muertos. Los indígenas, peleando contra los terratenientes y sus tierras ancestrales se movilizan a lo largo del territorio. Recientemente en un comunicado "El Movimiento de Víctimas" exige que se sancione a los máximos responsables de más de 50.000 crímenes de lesa humanidad cometidos por el ejercito, paramilitares, empresarios, ganaderos y terratenientes, bajo el amparo y protección del gobierno de Uribe, cuya documentación fue puesta a disposición del Fiscal General de la Nación el 29 de junio de 2006, y pide que se hagan efectivas en lo inmediato las órdenes de captura existentes (Declaración Final del III Encuentro del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, Bogotá, 10/07/2006). Colombia es el segundo país del mundo con el mayor número de "refugiados internos" o "desplazados", se cree que estos rondan por los 3 millones (Rebelión 10/03/2006).
Lo anterior muestra un cuadro difícil para los trabajadores y el pueblo colombiano en general. El Gobierno de Uribe con la crisis política y económica se mueve en dos frentes: Por una parte el "redimensionamiento" del Plan Colombia, tratando de obtener mas recursos de los Estados Unidos, para pasar al plano militar en lo que él ha llamado la "estrategia multidimensional", a través de obtener una reclasificación como "strategic partner", que le permitiría acceder a mayor financiamiento y manejo amplio de recursos (The Forbes, 06/23/06), pues en pocos meses se terminará de desgastar la estrategia militar agotada en su anterior mandato.
Por otro lado, como una manera de proteger a la burguesía nacional y toda la red de paramilitarismo y narcotráfico, se está moviendo en un viraje a la "izquierda". Ya mencionó Uribe que "un posible proceso de paz con las FARC y el Ejército de Liberación Nacional desembocaría en una Asamblea Nacional Constituyente" (Inter Press Service 17/07/2006).
Para Colombia se plantea la superación del "ultraizquerdismo democratizante" de la guerrilla y el resurgimiento de tendencias nacionalistas de contenido burgués del Polo Democrático. Se trata de conquista de una hegemonía obrera y socialista de la revolución en compañía de los campesinos, indígenas y el pueblo en general.
¡Contra el gobierno paramilitarista y narcotraficante de Uribe! ¡Nacionalización de la industria petrolera colombiana, bajo control obrero! ¡No al saqueo de las escasas reservas de petróleo de Colombia! ¡Por un frente de unidad obrero y campesino para echar a Uribe! ¡Por un partido obrero y revolucionario! ¡Por la unidad socialista de América Latina!