¿Cual es la mayor suma de felicidad posible?
No puede haber socialismo patronal o con patronos en el siglo XXI
Primero se trataría de satisfacer las necesidades básicas, cualquier otro propuesta sin esta de primero sería puro idealismo, incluida la idea del socialismo. Óigase bien la idea, porque el socialismo concretamente es liberar al trabajador de sus cadenas y permitir que el fruto de su trabajo será para satisfacción de él y los demás trabajadores, junto a sus familias.
Engels dijo que el socialismo no era más que el reflejo en la mente de las condiciones de recambio que afloraban a partir del capitalismo, su premisa básica es la liberación del yugo económico, convirtiendo la distribución de la producción social, en la que todos trabajamos, en beneficio para todos. En otras palabras, la expropiación de los medios de producción, apoderados por unos pocos que solo se benefician y han llegado al extremo de provocar las crisis de todo el sistema de producción, vale decir, poner en peligro toda la vida de todo el planeta.
Hubo muchos tipos de socialismo, Marx y Engels fundamentaron el socialismo científico y combatieron todo otra forma de socialismo. Lenin continuó fortaleciendo la vanguardia y organizándola, basándose en el socialismo científico. Para todos estos menesteres era indispensable convertir al sector más combativo de la vanguardia a asumir conscientemente su papel para la revolución y luchar contra todo tipo de desviación o reformismo. Esta vanguardia consciente conformaba el partido. Lenin y los bolcheviques planteaban en 1917 la consigna de paz, pan y tierra junto a la organización y fortalecimiento de los soviets de obreros, de campesinos y de soldados, estos últimos diezmados y cansados de la guerra.
El socialismo no puede esperar para los que tienen un salario de hambre y para los que están desocupados. Además, el capitalismo con su afán de exprimir está llevando a la degeneración del planeta hasta el punto de perder el ambiente. Esto y la miseria social condujo a Engels a su famosa frase Socialismo o Barbarie. Para muchos con un buen salario de diputado, por ejemplo, el socialismo debe ser gradual para no crear traumas, ellos pueden esperar con sus magníficos sueldos.
No podemos poner los caballos detrás de la carreta. La lucha consecuente conducirá a las masas hacia el socialismo, no serán los parlamentarios con su discurso los que convencerán a las masas del socialismo.