El triunfo de Lula y los 6 millones de votos de Heloisa Helena, candidata del PSOL


El Departamento de Estado de Estados Unidos felicitó a Brasil
por sus “elecciones libres y justas” del 29 de octubre

El verdadero Lula

El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que la elección en Brasil
“demuestra la fuerza de la democracia y la libertad ... (y) espera poder colaborar con el presidente Lula y con el pueblo brasileño para asegurar la paz, estabilidad y crecimiento económico en todo el hemisferio”.

Ser aceptados por el sistema electoral y poder competir dentro del medio, implica mucho dinero para figurar, con el objetivo de lograr una buena votación, se van adaptando y ofreciendo para mas tarde por lo que se iniciaron luchando, por los trabajadores y el pueblo oprimido, esto es asi en Venezuela y en todo el mundo. Se olvidan de las consignas de lucha por la clase obrera y toman eslóganes iguales que todos los demás contendientes, para ellos como lo fue para Edward Berstein, el padre del reformismo, el movimiento lo es todo.
Lula desde un principio, fue limando sus “aristas revolucionarias”, elección tras elección, hasta llegar a la presidencia del Brasil, Heloisa ahora pretende el mismo objetivo, todo esto demuestra la claudicación de la izquierda en el contexto latinoamericano, el abandono de la independencia de clase para representar sus aspiraciones democratizantes e imponerse como máximos representantes de gobiernos burgueses. Veamos el camino de la nueva aspirante y la forma de consagración del otro.
La candidata Heloísa Helena repudió la despenalización del aborto. El no pago de la deuda externa, bandera histórica del movimiento obrero del Brasil, la candidata repudió la ruptura con el FMI y el Banco Mundial, planteando la realización de una auditoria sobre la deuda externa, respecto a la estatización sin pago de las empresas privatizadas también se limitó a plantear una “auditoria” de las privatizaciones. Sobre las ocupaciones de tierras anunció que en su gobierno no habría ocupaciones, tampoco la expropiación del latifundio y reivindico la ley de reforma agraria vigente, la cual fue sancionada bajo la última dictadura militar. Sobre el tema petrolero, reclamó para el desarrollo de la región “una Petrobras para el Amazonas” olvidando que esta empresa está controlada por las Bolsas de San Pablo y Nueva York: los fondos de inversión extranjeros poseen una parte sustancial de su capital.
No es todo, acusó a Lula de no haber sabido defender los intereses nacionales en el diferendo con Bolivia sobre el precio del gas
No sorprende de una Ex camarada del PT que apoyó el ascenso de Lula a su primer gobierno, aún cuando el candidato del PT había armado un frente con amplios sectores patronales (su vice es uno de los grandes industriales del país), con la banca acreedora (a la que le entregó el control del Banco Central) y con el FMI. Lula fue un caso único en la historia: el de un candidato que firmó, antes de llegar al gobierno, un “acta de entendimiento” con el FMI por la cual se comprometía a obtener un grueso “superávit fiscal” para pagar la deuda. Según el Departamento de Estado, Lula ha seguido un “camino fiscal prudente, advirtiendo que las reformas sociales tomarían años y que Brasil no tenía otra alternativa más que mantener las duras políticas fiscales de austeridad”.